El mundo Oriental recibirá en la noche de hoy (9 de la mañana de Argentina) al último Campeón del Mundo, quien en los próximos días cumplirá 6 meses de reinado, todo un acontecimiento que ha generado en Beijing un interés poco habitual para los hábitos deportivos del gigante asiático.
No pocas novedades se presentaron desde que Lionel Messi levantara el título más deseado a nivel de selecciones en Lusail, lujoso suburbio de Doha, la capital qatarí que fue anfitriona de la mayor gesta deportiva de nuestro país.
La dilación de la renovación del contrato con Lionel Scaloni, progenitor indiscutido de ese modelo de gestión exitosa, puso algo de zozobra en las primeras semanas de este año, en medio de una lluvia de especulaciones que viajaban desde, la falta de acuerdo por temas económicos hasta la consideración presunta, de otras propuestas para este ciudadano ilustre de la localidad de Pujato.
Tampoco faltaron rumores de algunas desavenencias con el empoderado presidente de AFA, que bueno es reconocerlo, se alejó de los mismos y a pesar de cierto dilate en el anuncio final, cerró la prolongación del vínculo en una gala en Paris, donde en todos los rubros, el fútbol argentino fue premiado con aclamación, sin dejar dudas sobre la base en la que se discutió y se acordó, ese proyecto en su segunda etapa. Antes de este partido que retoma la agenda mas formal de los compromisos preparatorios, para las Eliminatorias del mundial que se va a desarrollar en el extremo Norte de nuestro continente en 3 años, pasaron otras cosas movilizantes para toda a afición deportiva criolla; los partidos de celebración en el Monumental y en el estadio Madre de Ciudades ante 2 seleccionados de la 3ra. línea internacional, nos devolvieron las emociones que parecían que se habían quedado para siempre en las calles de todo el país aquel 19 de diciembre, el día que la Scaloneta regresó para inmortalizar la conquista junto a millones de personas, en una expresión espontánea y sin precedentes en todos los pueblos y ciudades.
También podríamos agregar a manera de un flash, que Argentina fue sede hasta hace unos días, del Mundial Sub 20 como una sede inesperada y alternativa de Indonesia, con un efecto dominó positivo de esa conquista en Medio Oriente y en el cual a pesar que el seleccionado albiceleste, amagó con volver a ilusionar a los fanáticos sin que ello se cristalizara, el aprobado a la organización, fue parte de otra victoria que muchos vinculan con esta nueva etapa de bonanza, que el futbol argentino ha recuperado luego de un par de décadas de decadencia y frustraciones.
Pero sin dudas la noticia de mayor propagación en todo el planeta futbol, después de la victoria ante los franceses en Lusail, es paradójicamente, la salida de Lionel Messi de PSG y el anuncio aún más poderoso, acaso por lo inesperado, de su llegada en las próximas semanas, a la MLS para vestir la camiseta del Inter de Miami, un hecho deportivo y marketinero que tampoco tiene registros por su modalidad, en las ligas mas destacadas y competitivas de la UEFA.
Cuando en esta mañana Argentina, Leo haga punta en ese viaje rumbo centro del campo del Workers Estadio de Beijing, junto al resto de sus compañeros, lo hará en su condición de capitán con récords de presencia con la Selección Mayor, como el jugador que más partidos jugo en la historia de los mundiales, como Campeón vigente y como nuevo jugador del fútbol de los Estados Unidos, datos que aparecen como anecdóticos pero que describen, una concentración de factores que lo elevan por sobre todos en este deporte; una presencia que tampoco pasará inadvertida para los organizadores del evento, ya que además de recaudar una fortuna por la compra de los 77.000 tickest que se agotaron en pocas horas, será distinguido con el premio King Messi 10 por su aporte al futbol mundial.
Evocación y tributos a esta gesta argentina que no cesa, en una ciudad que hace 15 años en los Juegos Olímpicos, ovacionó a Lionel Messi al colocarse la Medalla Dorada junto a aquel seleccionado dirigido por el Checho Batista.
CON LAS ESTRELLAS Y TAMBIÉN CON LAS PROMESAS
Bajo los tres palos de la Albiceleste, la figura de Emiliano Martínez es una Pieza inamovible y en esta ocasión en tierras chinas no será la excepción. Delante de él, el estratega oriundo de Pujato analiza una defensa compuesta de cuatro defensores con Cristian Romero y Nicolás Otamendi en la zaga central, pero las primeras dudas aparecerían en los laterales. Por el carril derecho, Nahuel Molina Lucero le sacaría una leve ventaja a Gonzalo Montiel para estar desde el arranque, mientras que por el sector opuesto aquella diferencia se volcaría a favor de Marcos Acuña en vez de Nicolás Tagliafico, quien se encuentra con una pequeña sobrecarga muscular.
Ya en la mitad de la cancha todo parece indicar que el tridente de mediocampistas que jugaron la final del mundo desde el minuto cero volverá a saltar al campo de juego de entrada. Enzo Fernández, Alexis Mac Allister, Rodrigo De Paul son los futbolistas que estarán encargados de la recuperación de la pelota, así como de la creación y volumen de juego. No obstante, en el caso del flamante refuerzo del Liverpool se plantea una pequeña duda, ya que también cuenta con una leve fatiga muscular y el técnico no quiere arriesgar a nadie. En su lugar ingresaría Gio Lo Celso.
En la faceta ofensiva de la Scaloneta aparece una nueva incógnita. Con Lionel Messi como capitán y estandarte, Ángel Di María parece imponerse como uno de los socios del crack rosarino en ataque, pero la presencia de Julián Álvarez no está asegurada. Si bien la idea de Scaloni es que el delantero oriundo de Calchín sea el centro delantero titular, la Araña arribará a la concentración el día previo al partido y será evaluado por el cuerpo técnico en el último entrenamiento. En caso de que el hombre del Manchester City no esté al 100 por ciento, podrían pelear por un lugar Giovanni Simeone y Nicolás González.

