Se cumplieron ayer dos meses desde que la Selección argentina levantó su tercera Copa Mundial en Qatar, pero todavía persisten frescas, nítidas, aquellas imágenes de un día de gloria, inolvidable por las alternativas cambiantes de lo que para muchos fue la mejor final en la historia de los mundiales, y de la celebración posterior en cada rincón del país. La multitudinaria movilización de los rafaelinos que se concentraron en bulevar Santa Fe y las calles periféricas como nunca antes en sus 142 años aún nos conmueve, nos emociona. Y ni hablar de la recepción, dos días después, en la Ciudad de Buenos Aires donde se 
Cuando en la tele, en las redes sociales o en los portales encontramos fragmentos de aquella jornada vibrante y sin igual, nos quedamos paralizados para recordar y revivir aquellas sensaciones incomparables, la felicidad que el fútbol nos regaló para siempre. De alguna manera, todavía el Mundial se está jugando porque varios héroes de aquella Selección pugnan por quedarse con algún premio adicional, como el técnico Lionel Scaloni y el inclasificable Messi. 
Es como un sueño del que no queremos despertar. Eso de pasar de la felicidad total por una victoria categórica que  encaminaba la obtención de la Copa a la desazón, la incertidumbre y la desorientación por el empate repentino de Francia puso a prueba el corazón de todo un país y la capacidad de resistencia emocional. El gol de Messi en el alargue nos devolvió el alma al cuerpo pero fue efímero. Fútbol, dinámica de lo impensado como dijo Dante Panzeri en su esencia más pura. El susto, por decirlo en términos protocolares, por aquella atajada milagrosa del Dibu Martínez que nos dejó en esa instancia de los penales, donde otra vez las palpitaciones de un corazón acelerado, al borde de la explosión. 
El gol de Cachete Montiel nos devolvió el alma al cuerpo y nos sumergió en un estado de plenitud máxima que no olvidaremos jamás, como esa canción… muchachos, ahora nos volvimos a ilusionar. 
Y LA OPINIÓN, el centenario Diario de Rafaela y la región, fue testigo de aquella gesta futbolera celeste y blanca en el desierto qatarí. Con Néstor Clivati, quien se encarga de una cobertura directa de los Mundiales estas páginas desde 2006, cuando Alemania fue sede de la Copa del Mundo. 
En esta entrevista, el objetivo es rescatar que un diario que registra la historia de Rafaela y la región desde hace más de 100 años forjó una pequeña tradición con los mundiales en este milenio. 
«Con el correr de los días veo ese hecho deportivo más gigante. En el estadio de la final lo viví con la emoción a flor de piel, y con una carga interior increíble, donde afloran recuerdos. Rebobiné todo el tiempo que había pasado desde 1993 cuando me metí en una cabina para cubrir un partido de la Selección por primera vez fuera del país, que fue en Guayaquil cuando ganamos la Copa América en la final ante México. Pero pasó que desde ese momento no ganamos más un solo título, hasta el conseguido en el Maracaná en 2021 frente a Brasil. Mi credencial como la de todos los periodistas argentinos quedaron sin retirar porque no nos permitieron viajar a raíz del Covid», recuerda Clivati en una charla para hacer una suerte de cierre de lo que fue la cobertura mundialista. 
Al cumplirse dos meses de la final ante Francia, fue la excusa para reflexionar sobre el hecho de que un Diario del interior profundo de la Argentina haya participado de las conferencias de prensa globales en el Mundial. Y que Néstor pueda preguntar a figuras del fútbol mundial diciendo… «Néstor Clivati, del diario LA OPINIÓN de Rafaela» ante la prensa internacional y con ruedas de prensa que se podían ver en todos lados. «Tuve suerte, el que te daba la palabra era un agente FIFA de comunicación y era objetivo. Era un orgullo decir que preguntaba por LA OPINIÓN de Rafaela», resalta. «Y las repercusiones que nunca antes había tenido por estar en esas conferencias de prensa, medidas por gente de Rafaela y colegas de todo el país», añade.  
Clivati no duda en sostener que «esta victoria en Qatar es la más importante en la historia del deporte argentino». «Mi trayectoria está pegada al diario LA OPINIÓN, vamos juntos a la par», afirma agradecido. «Antes de que te acrediten desde la FIFA te rastrean tu trabajo profesional, tus publicaciones, por tanto han ingresado a la web del diario para chequear esos antecedentes», agregó. 
Y después otro dato clave en su curriculum vitae: «He tenido la posibilidad de cubrir periodísticamente los 26 partidos de Messi en los mundiales, este genio argentino que en Qatar se convirtió en el único jugador que disputó 26 encuentros en mundiales. Estuve en todos los partidos, en todos los estadios donde Messi jugó un partido por el Mundial». 
Con esa credencial de LA OPINIÓN, Clivati ingresó a 20 partidos de los 64 que se disputaron en Doha y alrededores. Como para dejar testimonio de su reciente pasó Qatar 2022, tomó la acreditación general y los pases a cada uno de los siete partidos que jugó la Selección argentina y los encuadró, un retrato al que le está buscando lugar. «Compartíamos las coberturas con los colegas de Diario La Nación, de La Capital de Rosario, La Voz del Interior de Córdoba y El Litoral de Santa Fe con Enrique Cruz», dice de ese día a día en los estadios qataríes. 
«A dos meses de la conquista de la Copa del Mundo por parte de la Selección argentina, y haber estado ahí en representación de LA OPINIÓN, genera una satisfacción plena. Ser parte de la fiesta global del fútbol, ser testigo de la máxima victoria deportiva de la Argentina no tiene precio. Y poder escribir para compartir esa historia con los lectores del diario en Rafaela y toda la región me hace feliz», cierra Clivati. 
-Vamos a cubrir el Mundial de Estados Unidos, Canadá y México? Y después ojalá el de Argentina, Uruguay, Paraguay y Chile?
-(jaja) ¡Vamos! Claro que sí. 

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