El Mundial que vinimos a ver, esa exigente competencia reservada para los mejores con un par de cupos, para las revelaciones, esos combinados que, sin historia, ni grandes futbolistas de elite, encontraron virtudes que todavía este maravilloso juego, admite como legítimas, se pone en marcha en la jornada de hoy.
Lo que vimos hasta aquí fue la previa del tramo final y no fueron pocas las novedades que se pronunciaron desde la fase de grupos; en muchos casos, los candidatos debieron repechar la cuesta y otros, armar el equipaje para una dolorosa retirada.
Alemania volvió a decepcionar sin dudas, de aquel campeón que padecimos en Río de Janeiro en la final del Maracaná, a otro equipo poco competente que no superó el cuadro clasificatorio y tal lo que ocurriera en Rusia en la edición anterior de la Copa del Mundo, Doha lo vio partir por la puerta de servicios.
España que puso la vara muy alta en los primeros partidos, mordió el polvo con los japoneses y también, como le sucediera a nuestro seleccionado, dejó al desnudo un lado B que la mayoría desconocía y debió conformarse con el segundo lugar en su grupo y caer a un sector de la llave, donde están la mayoría de las potencias.
Los uruguayos que arrancaron la jornada de ayer con la expectativa de revertir el mal arranque, solo tenían un punto en su zona, vieron como se le esfumó la chance de seguir en la competencia, al no poder anotar un 3er gol frente a Ghana y ante la impotencia de seguir a la distancia la hazaña de Corea que derrotó a Portugal, otro de los que llegó a este puerto con ínfulas de protagonista.
LOS 1000 PARTIDOS DE MESSI
No hay ceros de más, ni partidos de playa, ni se cuentan los de las selecciones juveniles y juego olímpicos; 778 en Barcelona, 53 en PSG y 168 con la casaca nacional, se llega a los 999 partidos, un récord que detentaba Javier Zanetti entre los argentinos, pero que lo alcanzó casi a los 40 años, el ex capitán de Inter.
El genio rosarino como valor agregado a cualquier otro jugador del planeta, le suma 778 goles en esa cantidad de presentaciones, un dato escalofriante que parece no tener a corto plazo, un cierre de gestión.
Messi es la máxima figura de este Mundial, es cierto que para constatarlo no hacía falta todo este esfuerzo, pero si es gratificante recibir un trato preferencial de los qataries al detectar nuestra procedencia. Lo fue con Diego y supe de ese privilegio y ahora, sin que la figura de Maradona ya haya perdido fuerza, se le agrega este fenómeno que permite sumar a los argentinos, fans de todo el mundo, ávidos por ver prolongar en un campo de juego, lo que ya es leyenda.
UN EQUIPO EN EVOLUCIÓN PERMANENTE
La caída ante Arabia en el debut, ha fortalecido ese tejido que se percibía aparentemente debilitado; solo basta con observar el talante de Scaloni al que ayer en la conferencia de prensa, se le sumó el de otro optimista como Rodrigo De Paul que admitió que recién en el último entrenamiento, pudo disfrutar el privilegio de estar en un mundial. Las tensiones fueron de mayor a menor y esos límites a los que se acercó peligrosamente La Scaloneta, le quitaron al plantel frescura y espontaneidad.
Para esta tarde en Argentina, el equipo albiceleste podría presentar una sola modificación relacionada con la fatiga muscular de Ángel Di María, en la práctica primero se pudo ver en la plantilla titular a otro rosarino como Angelito Correa, el jugador del Atlético de Madrid debió atravesar una montaña rusa de emociones en las últimas semanas, quedó fuera de los 26 antes del viaje a Doha, pero luego fue convocado de último momento ante la baja de Joaquín Correa por disposición del cuerpo técnico y ayer trabajó en reemplazo del delantero de la Juventus.
También Scaloni, acomodó a Leo Paredes un poco más adelantado que Enzo Fernández, para fortalecer la posesión junto a Mc Allister y De Paul; esta variante de otras características tácticas, le brinda al entrenador una modificación para desarrollar la idea de un equipo no tan vertical, frente a lo que se espera de Australia, dos murallas para defender el último tercio del campo y obligar al equipo argentino a un desgaste físico.
No deberían aparecer otros nombres ya que el trabajo frente a Polonia, se infiere que el rival de esta tarde se comportaría de forma similar, fue gratificante por la intensidad y la convicción para poder gobernar un partido como protagonista excluyente.
Las equivalencias para el duelo de hoy en Ahmad Bin Ali, no se pueden localizar dentro de un análisis objetivo; todos los caminos conducen a una victoria de Argentina sin que por ello haya que atravesar los preconceptos que derivan en grandes frustraciones, sobre todo en este mundial de locos que, desde los resultados, estamos viviendo.
Una producción que muestre la evolución de este equipo, lo pondrá sin autosuficiencia alguna, en la columna de los candidatos a quedarse hasta la última semana, un escenario factible hace unos meses, pero que se puso en duda por las vacilaciones de las que ya hemos dado cuenta.
Están dadas todas las condiciones para celebrar una clasificación que llegue de la mano de un gran resultado, para ello, solo faltan 100 minutos o nada menos.
Las posibles formaciones y datos del encuentro:
ARGENTINA: Emiliano Martínez; Nahuel Molina o Gonzalo Montiel, Nicolás Otamendi, Cristian Romero, Marcos Acuña; Alexis Mac Allister, Leandro Paredes o Enzo Fernández, Rodrigo De Paul; Lionel Messi, Lautaro Martínez o Ángel Correa y Julián Álvarez o Alejandro Gómez. DT: Lionel Scaloni.
AUSTRALIA: Mat Ryan; Milos Degenek, Harry Souttar, Kye Rowles, Aziz Behich; Jackson Irvine, Aaron Mooy, Riley McGree; Mathew Leckie, Mitchell Duke y Craig Goodwin. DT: Graham Arnold.
Estadio: Ahmad Bin Alí
Árbitro: Szymon Marciniak (Polonia)
Asistentes: Pawel Sokolnicki y Tomasz Listkiewicz.
VAR: Tomasz Kwiatkowski
Cuarto árbitro: Mario Escobar
Hora: 16.00
TV: TyC Sports y TV Pública.

