
Dice un viejo dicho filosófico «llegar es mejor que estar», valorando de esta manera la progresión, la consecución de una meta, el camino firme por un objetivo, y cuando se mira una campaña como la de @atleticoderafaela en este Federal A, después de haber ganado en Formosa, un redil inexpugnable y perfilarse para la revancha como firme candidato al 2do ascenso, esa descripción lo refleja de manera indiscutida.
Algo esta claro, la frustración de la final perdida ante Ciudad Bolívar, que lo obligó a correr el horizonte casi 2 meses y sobrecargar el equipaje con presiones y complejos, la convirtió en una fortaleza poco frecuente; La Crema en la revalida ganó todos los partidos y en algunos casos frente a equipos que los recibieron con gula y antecedentes muy favorables como Douglas y el rival de hace una horas, San Martin en Formosa, de cuyas leyendas y realidades, hablan decenas de partidos en el 17 de octubre. Nunca le miró la cara al cliente, se despojó de esa carga pesada y su versión final, cuando sólo resta la última puntada , es la de un equiipo liberado y empoderado que de conseguir el objetivo del retorno a la B Nacional, tendrá hasta mejores argumentos, que de haberlo hecho esa tarde en la provincia de Buenos Aires.
Ese equipo desdichado y de futuro incierto por los dolores postraumaticos y las lógicas consecuencias emocionales como efectos no deseados, pudo exorcizarse a tiempo y hasta se permitió la recuperación de Lucas Albertengo que luego de una racha interminable de actos fallidos, hoy le puso la firma a la victoria más apreciada del año, si se mensuran circunstancias y legajos del rival.
Todavía falta escribir el último capítulo, ante su gente, algo que nunca consiguió en su historia en los torneos profesionales y no le deberá temblar el pulso para refrendarlo.
En definitiva, es lo que la historia le demanda, lo que su huella le exige, lo que debía hacer, pero que dos meses atrás, había quedado en medio de una bruma escalofriante.