Hoy se desvelaron algunas de las incógnitas que nos acompañaron en los últimos meses; ya sabemos los rivales, las sedes y hasta las llaves futuras, si La Scaloneta no arranca como aquel acto fallido ante Arabia hace 3 años. El sistema de reparto de equipos oponentes de la fase grupo, fue benevolente con las expectativas, nada de «grupo de la muerte» en todo caso, «grupo de la suerte» porque si bien Bilardo recomendaba ser respetuosos de todos y vaya que Lionel Scaloni lo sabe, por padecerlo en carne viva cuando en Doha, la albiceleste recibió una de las peores advertencias en una Copa del Mundo, en consecuencia y a pesar que Austria, Argelia y Jordania, se ubican en capas inferiores, la responsabilidad y la gallardía del Campeón Defensor, no debería aturdirse con los cantos de sirena y tampoco con los pronósticos que la IA, divulga con presunciones de certezas en los pronósticos.
Entonces, también sabemos, que el camino a recorrer tendrá obstáculos seguramente y la firmeza en ese recorrido, dependerá de la lucidez y compromiso a partir del 16 de Julio cuando el Campeón, ponga imaginariamente el trofeo con maños encuadradas y una capa de héroes, en la que el mundo del fútbol, lo arropó.
Esa línea de tiempo entre Lusail y Washington, describe una parábola de admiración y legitimidad que el paso de los años, no ha dañado su espíritu y su grandeza deportiva.
Argentina ya sabe también que sus fundamentos individuales se han enriquecido, que su entrenador mantiene una mística insondable y que los hinchas, no vavilaran en renovar el crédito para respaldará en todo el derrotero americano.
Con Messi como bandera, ahí va otra vez La Gloriosa, a hacerse cargo de su destino….

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