
El último sábado gracias a la acreditación de Conmebol, asistí a la Final de la Copa Libertadores con esta modalidad de partido unico en campo neutral; el estadio elegido fue el Monumental y allí el futbol brasileño desató una fiesta de colores y sonidos inconfundibles. Quienes conocemos algo de la esencia de Cariocas y Mineiros, damos fe de lo auténtica de esa manifestación deportiva y cultural, que describe historias y regionalidades. Como espectáculo fue irreprochable, es indudable que desde la gestión de Alejandro Dominguez, estos partidos y estas competencias han adquirido un rango internacional equiparable, al menos en las inversiones, en la estética y en los premios a los ganadores, a lo que proyecta la Uefa como envidiable modelo.
Esa foto del Pte. de Conmebol entregándole a los responsables del Botafogo, indiscutible monarca de América, un premio de 22 millones de dólares, es la prueba de lo que marco y también de los incentivos que todos los clubes de esta parte del mundo, encuentran para mejorar sus modelos de gestión y abocarse a estos objetivos; solo como dato potente, agregó que este equipo de Río de Janeiro un par de temporadas atrás, jugaba en el Ascenso y hoy, de la mano de capitales extranjeros, se acaba de parar en la punta de esta pirámide a nivel continental, un hecho deportivo y económico revolucionario, porque además le va a permitir a Botafogo, disputar el titulo intercontinal y el mundial de clubes.
Nuestro torneo doméstico esta lejos de producir estos fenómenos por temas ideológicos y otras nimiedades que lo relegan comparativamente y lo exponen por su anacronismo. El fútbol brasileño se ha quedado con las últimas 6 ediciones de la Copa Libertadores con 10 de los 12 finalistas.
Si esto no describe una prevanlecía basada en el trabajo y la coherencia, donde localizarla, verdad?
Si esta ristra sucesiva de títulos, no empujan a la AFA a ponerse a trabajar seriamente en la modificación de los torneos y en proveer de recursos e instrumentos para que los clubes, dispongan de nuevas inversiones, esta brecha con nuestros vecinos se va a prolongar al infinito.
Amén….
