Una noche en Avellaneda lo dejo plantado a Macaya en plena transmisión para la TV, cumpliendo la promesa que «si esto termina en gol me voy» y se fué, después que Medero convirtiera el gol de su vida jugando para Boca ante Platense, eso obligó a que @walter.nelson.meloni desde el borde de campo, completara esa tarea relatando lo que todavía quedaba por jugarse….
Marcelo Araujo con ese desparpajo irreverente para la época, hoy lo llamarían «disruptivo», marcó el pulso del relato en televisión en los 90, controvertido, socarrón, insolente, auténtico y a la vez, carismático.
Su partida me invita a la nostalgia de un tiempo irrepetible, al menos para quienes sentíamos un magnetismo por su figura y su audacia…
QEPD Maestro..
