Así parece estar viviendo esta etapa final del año, un plantel cuyos objetivos quedaron superados hace tiempo y como suele pasar en el fútbol argentino, donde billetera no mata galán y el escudo por sí mismo, no resuelve las ambiciones, @club9dejuliooficial, inesperadamente también se sentó a la mesa de los galanes.
El Federal, que proyecta oscuridades e incertidumbres, parece esconder algunos acertijos que no estamos leyendo con buenos reflejos, al menos en mi caso; el poder político y el dinero, suelen estar emparentados con los resultados finales, un colega me dijo hace unos días «no te esfuerces en hacer una análisis objetivo de este torneo, los ascensos, se licitan o se digitan», me dije para mi, entonces la épica, la hazaña y las quimeras, sirven el café en la mesa de al lado?…si así fuere y si esta categoría tan apasionante, artesanal y mediocre, resuelve sus dimes y diretes, en oscuros tugurvios, el valor de las ilusiones está desacreditado y en poco tiempo, en vez de contratar buenos entrenadores y futbolistas, alcanzará con una agenda de traficantes de influencias.
Por un momento, si me autorizan los refutadores de leyendas, elijo creer que todavía, el fútbol y su verdad tan simple, se reserva la última palabra y que por ejemplo, campañas como las del 9, ya reclaman un lugar más acorde a los méritos que a los milagros y que en todo caso, amerita, preguntarse de una vez por todas, si está en condiciones de asumir una temporada en la principal categoría de ascenso del fútbol de los Campeones del Mundo? o, si sus argumentos deportivos, ahora que su candidatura es una realidad y el viaje de egresados, se terminó, puede asimilar la expectativa inesperada de su gente y de sus propias ambiciones.
El 9 está en carrera, es incómodo por su aparente austeridad, porque interpela al poder y por la desfachatez de un equipo llamado a romper con todas las certezas.
También, puede fallar, claro que si….
