Qué sabemos cuántos mundiales le debía el fútbol a Leo?…se pregunta el autor del guion del emotivo spot de tv; desde ese lugar se nos interpeló en la previa de este Mundial a nuestro escepticismo criollo, a nuestra presunta saciedad de gloria, en un tiempo brillante y pródigo en frutos.
Debo admitir que llegue hace más de un mes a este país con un sentimiento ambiguo y que esa arenga me fue persiguiendo como una sombra y ahora, mientras espero el vuelo a Atlanta, para ser testigo de otra semifinal (la tercera en los últimos 4 torneos), tengo mis serias dudas sobre tal presagio del destino.
Si hay autorizada una mirada objetiva, algo que en estas instancias, no mejora la perspectiva en función del agotamiento psicofisico de todos los protagonistas digo: pedirle más a este proceso, a este equipo albiceleste sería de un atrevimiento supino, pero a su vez, cómo no vamos a embarcarnos en otra ilusión si Messi vive e inspira aún caminando la cancha y dirigiendo con gestos, jugadas en las que, como anoche ante los suizos, no podía participar activamente?
Tengo muchas ganas de decir también, yo no estoy hecho y que se hagan cargo los tipos que nos trajeron hasta aquí.
Es una insensatez o es una legítima expectativa?
Ingleses a la vista…
(Continuará)
(Foto cortesía @fernando.nicola.caballero)

