Haceme caso, por no decir, dame bola, hay tipos que están predestinados a grandes hazañas, también se los suele describir como: tipos con estrellas..la historia de amor entre el Ruso Zielinski y los Piratas de Alberdi, esta atravesada por epopeyas de esas que avivan las pasiones, combustible indispensable para que el vínculo prospere y tienda al infinito.
Escribo estas reflexiones después de asistir a esa misa pagana en el estadio Mario Kempes donde la liturgia tuvo poco que ver con el rigor histórico, pero donde la cuestión de Fe, los mantuvo a los hinchas de @clubatleticobelgrano en una cadena de oración, como quien espera un Milagro, una imposición de manos o una bendición sanadora.
A veces, no siempre, el de arriba se sienta en la misma mesa y lo mágico sucede, estremece, te lleva a lugares ineditos, inhóspitos, esos lugares en los que quisiéramos quedarnos para siempre.
En casos como estos, es imposible no asociar momentos que justifiquen darle un cierto vuelo literario a un simple partido de fútbol; como no trazar esa línea de tiempo entre aquel domingo en el Monumental y este Monumental domingo en la Docta y allí encontraremos un factor común impudoroso para los hinchas de River y extravagante para afición Celeste. Parece paradójico y acaso lo sea, que de una disciplina deportiva basada en un juego colectivo, el destino o como se llame, elija un nombre propio para eternizarlo: El Ruso Zielinski está tarde cerro el círculo, escribió el último capítulo de una zaga irrepetible e inmejorable y la historia lo dejara en un lugar confortable y porque no, blindado de los vaivenes futuros.
Belgrano le puso la firma esta tarde, a una de las páginas doradas del fútbol chacarero, no está mal que la clase obrera de vez en cuando, se recline en el Paraiso verdad?

