El debut de Messi tuvo una final feliz en Miami, ante los ojos del mundo. Una vez más se vistió de héroe. En el último minuto, con el suspenso de las películas, entregó una obra de arte con la cual hace su presentación en el escenario del soccer.
Este señor de tantos anillos, se perfila una vez más para pegarle al balón desde una posición propicia, algo sesgada a su izquierda es verdad, pero que le ofrece una gama de opciones a cuál mejores, para sus interminables recursos; todos intuyen lo que está por ocurrir, el propio arquero del Cruz Azul repasa fugazmente tantos desenlaces que le ha visto frente a otros colegas y no descarta que la pelota se le cuele por arriba, cerca de un palo que debería tener prioridad para su custodia. Ese dilema le quita seguridad mientras se agazapa para la respuesta, ese tipo que esta por patear un tiro libre en lo que claramente es, la ultima pelota del partido, revisa con su mirada todo el campo visual, sabe que el arquero sabe que todo puede ocurrir y por eso, se toma su tiempo para que, al suspenso, solo le falte música de Nino Rota por ejemplo y entonces todo alcanza ribetes cinematográficos, en ese colofón de una noche mágica en la península de Florida.
Andrés Gudiño, partícipe necesario de esta historia, ultima detalles y ordena como estrategia final en la defensa de su amenazado arco, que un compañero haga de “hombre zócalo” al pie de la barrera; el zurdo que está por cobrar la falta en el epílogo de la disputa, tiene algunos antecedentes de remates aviesos, por debajo de esa defensa cuando todos esperaban que el balón pasara por encima de sus cabezas ergo, de esta forma no le ocurriría al portero mejicano tal afrenta.
Hace casi dos décadas que este astro de la pelota colecciona goles y asombros, por eso y a pesar de lo inminente de otra genialidad, nadie quiere perderse tal intento.
Entre los miles de miradas expectantes, entre los espectadores hay algunas leyendas del deporte americano que no le pierden la mirada a esa pelota, que en pocos segundos viajará a un lugar tan conocido como inaccesible y se convertirá en protagonista de otro hechizo. LeBron James y Serena Willians acompañan con ansiedad esta crónica de un grito anunciado con sus diademas de colosos del deporte mundial, de modo que nada parece faltarle a ese cierre del debut, de un hombre que, nacido en Rosario, un día de pibe, se embarcó en una aventura de insospechados alcances.
Lo demás ya es historia, el remate de Messi obedeció a su propio mandato y la pelota viajó al ángulo superior derecho del arco de los mejicanos para devolver así, hasta el último centavo de dólar pagado por espectadores y televidentes en todo el planeta futbol.
Golazo y victoria agónica, estridente, presuntuosa, acaso fatua, como le gusta al Tío Sam….
UNA DISYUNTIVA QUE
EL TIEMPO DEVELARÁ
La gran pregunta es si un torneo como la MLS puede aportarle a Messi la competitividad necesaria como para que, a sus 36 años, pueda estar en condiciones de afrontar desafíos como la próxima Copa América de 2024 y, especialmente, su máximo objetivo, el Mundial 2026, ahora sí, el último de su carrera.
Si en la máxima competición europea, eludir a un jugador puede implicar que otro llegue a una nueva marca en la carrera, acaso en la MLS eso no ocurra con la misma sincronicidad ni técnica, y que si los Courtois, De Gea, Onana, Ter Stegen llegaban con el dedo estirado a sacar una pelita de un ángulo, muy posiblemente en la MLS, los arqueros no alcancen a desviar esos remates. Es en la suma de cada uno de los detalles donde pueda aparecer esa pequeña diferencia de nivel con una de las ligas top del mundo.
Acaso una forma de que este pase por la MLS le rinda frutos a Messi desde el roce y la competitividad pueda estar dada por el acceso a competencias fuertes como alguna que, todo indica, están maquinando juntos la Conmebol y la Concacaf (la Confederación del Norte, Centro y el Caribe), que según parece, anunciará el paraguayo Alejandro Domínguez, presidente de la entidad sudamericana, restregándose las manos.
Si Messi tiene la posibilidad de competir en torneos continentales de fuste, eso podría servir de mucho para sus próximos pasos en la selección argentina, en la que el entrenador Lionel Scaloni deberá pensar más que nunca cómo rodearlo para que el resto haga el trabajo más pesado, y la gran estrella tenga el camino más despejado.
Por lo demás, la llegada de Messi a la MLS se trata de un gran negocio para todos. Para el Inter de Miami, que se cansará de vender camisetas, para los sponsors, y seguramente para el propio Messi, quien además de todas las ganancias, tiene arreglos que van directamente asociados a porcentajes de las ventas de abonos, aunque habrá que ver si es buena la idea de que haya que pagar mensualmente a Apple como única fuente para observar los partidos, perdiendo otras importantes fuentes de difusión.
Acercándose ya a los veinte años como profesional y habiéndolo ganado todo, Messi apura el comienzo de una de sus últimas etapas, con el desafío de contribuir a que un país tan ligado a tradiciones deportivas como el fútbol americano, el beisbol o el basquetbol, adopte (especialmente en varones porque en mujeres ya está impuesto) el soccer de manera definitiva, cuando los Estados Unidos serán la sede de la Copa América 2024, el primer Mundial de Clubes de 32 equipos en 2025 y del Mundial 2026.
Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles”. Esta frase inspiradora de Bertolt Brecht aplica a historia deportiva de Lionel Messi, un hombre imprescindible en la era moderna.

