El anuncio conmueve y nos lleva a momentos Imborrables de cada de uno de nosotros, testigos privilegiados de este fenómeno irrepetible en la historia del fútbol mundial.
Nunca imagine que al verte ingresar esa tarde en Gelsenkirchen las puntas se unirían con esta última de New Jersey 20 años más tarde; en el medio una montaña rusa de emociones, una zaga de episodios poderosos e Imborrables a los largo de los 6 mundiales y esos 34 partidos en los que ahí estuve, contemplando como la historia, pasaba frente a mis ojos con cierta incredulidad.
Hoy que la decisión de cerrar esa historia de amor con la albiceleste esta tomada, mis ojos se humedecen y los recuerdos brotan a borbotones por haber sido bendecido profesionalmente y humanamente; seguirte fue un desafío como observador y a su vez, una motivación por regenerar la capacidad de asombro, esa a la que siempre nos invitaste.
Estoy algo entristecido pero también aliviado, es ambiguo y humano a la vez, 20 años despues nos soltaste la mano y ahora vendrá nuestro duelo deportivo, y el duelo profesional, pero eso, es cosa mía.
Te quiero para siempre y gracias por agregarle valor a mi trabajo y notas doradas a mi carrera.
