El Tata Martino nuevamente está al frente de un proyecto en el que está involucrado Messi. Como en la Selección o en Barcelona, el técnico rosarino tiene la oportunidad de hacer historia para que el soccer estadounidense ascienda como espectáculo y fundamentalmente como negocio.
Es probable que las predicciones no hayan sido tan ambiciosas, o que a pesar de tratarse de un hombre de fútbol, tal fantasía se proyectara en el tiempo con una fe inquebrantable, como fuere, lo cierto es que Gerardo Martino, luego de retirarse de la actividad como futbolista en la que disputó casi 500 partidos con la camiseta de Newell´s, un récord irrepetible en la historia leprosa, su vocación de entrenador le tendría reservado un derrotero poco comparable a nivel internacional y convertirse de esta forma, en esa profecía autocumplida.
El Tata que recién transita los primeros años sesentosos, ha podido construir una carrera como jefe de equipo, en la cual fue subiendo de a uno, todos los escalones de esa pirámide a la que la mayoría aspira a conquistar como valor máximo de referencia.
Dentro de ese palmarés, el rosarino acaba de anotar otro hito que nadie podrá igualar y que tiene relación con Lionel Messi, un actor decisivo en esta historia que se difunde estos días, por todo el planeta fútbol. Martino dirigió a Messi en 88 partidos si fusionamos los ciclos a cargo de la Selección Argentina y del Barcelona, etapas duras para ambos por la falta de logros importantes y la réplica en ambos casos, de frustraciones que llevaron a estos dos protagonistas unidos por el mismo cordón umbilical rosarino, a confesar su total desasosiego en el caso del Tata al dirigir a los Catalanes y una renuncia conmovedora por parte del Capitán albiceleste, luego de la final perdida por penales ante Chile en Nueva Jersey.
Evidentemente esos antecedentes podrían indicarnos que no los unió el amor, sino el espanto en término de resultados, no obstante, las vueltas de la vida en las que a veces el fútbol también incursiona, no hay otro elemento para argumentarlo, los volvió a reunir en este anexo del soccer de elite llamado Estados Unidos, para comenzar a caminar por otro andarivel y exhumar viejos proyectos y sueños.
Por el momento lo que ambos proyectan desde Miami, sede del Inter, nos generan a los aficionados una buena empatía y mejores augurios de una alianza que merecía una revancha y que podría cristalizarse con esas pinceladas de bisutería del que este maravilloso juego, hace gala con pasmosa frecuencia.
RODEADO POR EXPERTOS
La mesa chica directiva del conjunto de Florida alinea a David Beckham como propietario y presidente de operaciones en el rubro futbolístico, y los hermanos Jorge y José Mas, propietarios generales y gerentes. Ellos dieron el visto bueno para que el Tata firmara su vínculo acompañado por su ayudante de campo Jorge Theiler (ex compañero en Newell’s e histórico ladero suyo), los preparadores físicos Rodolfo Paladini y Juan Manuel Alfano, más el analista de video Damián Silvero y su hijo, también llamado Gerardo, que dirigía en las juveniles de Newell’s.
Junto a él trabajó un reconocido ex jugador del fútbol argentino como Sebastián Saja, quien es entrenador de arqueros y se sumará al cuerpo técnico del Tata Martino, que tuvo que prescindir de los servicios de otro histórico como Gustavo Piñero, que lo acompañó en su último paso por la selección de México. El Chino, que vistió las camisetas de San Lorenzo y Racing en Argentina, compartió vestuario con otros asistentes locales como Darren Powell (ayudante de campo), Garrison Draper (director de rendimiento), Alec Scott (ayudante de campo y analista de rendimiento) y Connor Ceballos (videoanalista).
Tras la llegada del Tata Martino, Morales y el resto del cuerpo técnico que lo secundó hasta aquí volverían a tomar las riendas del Inter Miami II, que estaba siendo dirigido por Darren Powell junto a otro argentino: Federico Higuaín. El ex delantero de Nueva Chicago y Godoy Cruz, entre otros clubes del fútbol argentino, desembarcó en la MLS en 2012 para hacer su primera experiencia en Columbus Crew. Todavía como futbolista, vistió la camiseta del DC United y se retiró -al igual que su hermano Gonzalo- en Inter Miami, donde permaneció en las juveniles.
Fede forma parte de la estructura formativa y la Academia junto a otros entrenadores domésticos como Ryan Shawcross (ayudante de campo) y Chris Barocas (entrenador de arqueros), pero recientemente a su grupo de trabajo se añadió otro ex futbolista argentino como Cristian Lobo Ledesma, que tuvo su única experiencia como DT en Tigre en 2018. Además, con ellos tiene labores como preparador físico otro argentino: Lucas Díaz Colodrero.
Además, hay tres futbolistas albicelestes en la plantilla. Uno es la gran promesa del cuadro rosa: Benjamín Cremaschi. Nacido en la ciudad de Miami el 2 de marzo de 2005, el joven de 18 es hijo de Pablo Cremaschi, un ex jugador de Los Pumas de 1992 a 1995 y de Jimena Lara. Otro es Franco Negri, quien arribó al club a inicios de 2023 proveniente de Godoy Cruz. El lateral izquierdo surgió en San Lorenzo y tuvo breves pasos por Quilmes, Independiente Rivadavia, Belgrano, Newell’s y el Bodeguero antes de pegar el salto a Estados Unidos. También está Nicolás Stefanelli, quien llegó también a principios de año para tapar el lugar que dejó Gonzalo Higuaín tras su retiro del fútbol profesional. Sus primeros pasos en el deporte fueron con la camiseta de Defensa y Justicia donde no logró tener rodaje.
Así se esta modelando esta argentinidad futbolera en una ciudad cosmopolita y con un acento latino como ninguna otra, acaso el alimento que Leo Messi y el Tata Martino perseguían para retratar sus carreras.
