Todavía no terminan de derramarse los frutos de la gran gesta mundialista a solo 4 meses de la final ante Francia en Lusail; de las otras, fuimos testigos y cronistas pormenorizados de esas manifestaciones acaso más sentidas por el pueblo argentino en su historia.
Es un estado de gracia que suele besar en la boca a muy pocos y en esta ocasión, volvió ese fenómeno a quedarse por un tiempo con nosotros luego de esquivos intentos durante más de 3 décadas, en consecuencia, hay que relajarse y disfrutarlo con plena conciencia de la legitimidad de tales logros pero también, con la prudencia frente a la frugalidad de esos momentos de gloria.
Claudio Tapia al que con una increíble familiaridad, Gianni Infantino llama por su apodo, se ha convertido en una suerte de talismán, no solo para la AFA, que lidera luego de la crisis de 2018, sino también para el propio Alejandro Domínguez que lo tiene presente en todas sus oraciones, ya que el título en Qatar del combinado albiceleste, le devolvió a la Conmebol un protagonismo que había perdido hacia más de 2 décadas, justamente por la ausencia de campeones sudamericanos desde Corea y Japón.
Esta racha de amor con apetito, lo han colocado de momento al Chiqui, como un dirigente confiable y lúcido que no vaciló en copar la parada luego que FIFA le quitara la sede a Indonesia de la próxima Copa del Mundo Sub 20 por las manifestaciones discriminatorias contra el seleccionado de Israel que por primera vez se clasificara, a un evento de esa envergadura.
El pope afista ofreció “asilo” para esa malograda sede y rápidamente, la respuesta fue de una aprobación total desde Suiza para el reemplazo por Argentina, que además de recibir de forma impensada al 2do torneo más importante del fútbol masculino, le permitió a nuestro equipo nacional, clasificar como anfitrión, un mérito deportivo que había perdido por no clasificar en el último sudamericano, vaya otro ejemplo de ese disparo perfecto para voltear a dos pájaros de un solo tiro.
Una genialidad, que ahora hay que honrar con responsabilidad y celeridad.
NI RIVER NI CÓRDOBA
El equipo técnico del máximo organismo aterrizó en el país para iniciar un recorrido por San Luis y San Juan. Entre este viernes y el sábado aterrizarán en Mendoza y Santiago del Estero, para luego continuar con Chaco, La Rioja y Salta (no hay confirmaciones por el momento de cuándo llegará la delegación de FIFA a esta provincia). La comitiva terminará en La Plata el lunes. Una vez que culminen todos los análisis será el turno de la devolución. Si las inspecciones dan la luz verde definitiva, todo se encamina a que FIFA publique entre el lunes y el martes el comunicado oficial. La hoja de grilla podría marcar una conferencia conjunta el lunes entre AFA, Conmebol y fuentes gubernamentales para difundir la gran noticia.
Finalmente, el Estadio Mario Alberto Kempes no estará en consideración por la actividad futbolística pautada en ese recinto. No quedan claro los motivos de esta ausencia, más allá de que algunas voces argumentan que es porque Talleres juega de local en ese recinto actualmente. Sí, en cambio, se sumó a último momento la opción del Estadio Carlos Augusto Mercado Luna de La Rioja: los enviados de FIFA evaluarían el domingo esta posible sede que viene de recibir el amistoso de la selección argentina femenina ante Venezuela en la última semana.
Este grupo de trabajo compuesto por una docena de personas se encarga, puntualmente, de analizar tres aspectos como fundamentales: hotelería, centros de entrenamiento y la infraestructura completa de los estadios. Revisarán las opciones de cada provincia, analizarán y advertirán de modificaciones en caso de ser necesario. Eso dará la pauta verdaderamente si el país tiene seis sedes preparadas para recibir a la Copa del Mundo juvenil dentro de 36 días.
La FIFA, al fin y al cabo, debería elegir seis sedes sobre las ocho propuestas. Sin embargo, nadie por estas horas puede certificar siquiera los pasos a seguir del organismo teniendo en cuenta que todo este proceso es de absoluta emergencia ya que le quitaron la sede a Indonesia a 52 días de iniciarse el torneo y empezaron a buscar una alternativa urgente porque la idea de movida fue la de tener las fechas del torneo “sin cambios”, al menos “por el momento”. Sin confirmaciones en este sentido, el certamen deberá iniciarse el sábado 20 de mayo con el debut de la selección argentina: el anfitrión encabeza el Grupo A y disputa el choque inaugural habitualmente.
En todo este proceso que está llevándose a cabo por estas horas hay que tener en cuenta que FIFA afronta una situación excepcional porque torneos de este tipo se organizan con años de anticipación. Todo el trabajo que se realiza minuciosamente, en Argentina debe hacerse de manera urgente, en apenas semanas. Un antecedente de estas características ocurrió en el 2019 cuando Brasil reemplazó a Perú como sede del Mundial Sub 17, pero en ese momento tuvieron siete meses desde que confirmaron la modificación hasta que se dio el pitazo inicial de la competencia.
La movida oportuna de AFA ya es parte de este tiempo de un derrame generoso para nuestro fútbol, claro que ahora además, debería ser virtuoso para capitalizarlo, y esa siempre ha sido una materia pendiente.
